7 cosas a considerar al elegir una jurisdicción offshore

Dependiendo de con quién hable, de dónde consuma información y de lo que crea, puede ser que llegue a la conclusión de que tomar el camino offshore es la decisión correcta para usted y para el futuro financiero de su negocio.

Si todavía está indeciso, le puede interesar leer nuestros argumentos sobre por qué debería trasladar su negocio a una jurisdicción offshore. Pero por ahora, siga leyendo para familiarizarse con lo básico en cuanto a la elección de una jurisdicción offshore.

Nunca es malo tener información de primera mano.

He decidido tomar el camino offshore - ¿ahora qué?

Supongamos que ha llegado a la conclusión de que tomar la vía offshore es la decisión correcta para su negocio y para su futuro financiero, ahora tiene que ir al siguiente paso, que es aprender todo lo que pueda sobre la formación de sociedades offshore - cómo establecer una empresa offshore, cómo elegir las jurisdicciones offshore correctas, etc.

Puede encontrar las respuestas buscando recomendaciones, leyendo artículos o consultando con un abogado o con un proveedor de servicios como nosotros. Usted (debe) quiere estar seguro antes de decidir cualquier cosa relacionada con la formación de una sociedad offshore.

Para ayudarle en su tarea, a continuación le indicamos siete cosas a considerar al elegir una jurisdicción offshore para su negocio.

1. Estabilidad política y económica

Es simplemente lógico querer que la sede de su negocio esté en un país estable. Las crisis económicas, los cambios desfavorables de régimen político, etc. perturban las operaciones de su

negocio y afectan a sus beneficios significativamente.

Un clima político favorable y políticas económicas sólidas sólo pueden ser buenas para usted y su negocio.

2. Reputación jurisdiccional

La reputación es más elocuente que los beneficios offshore, como los impuestos cero, la no presentación de informes financieros, etc. Si la jurisdicción offshore en la que está interesado está en la lista negra de la comunidad internacional, debe mantenerse alejado de dicha jurisdicción.

3. Idoneidad de los requisitos legales

No todas las jurisdicciones son adecuadas para la planificación tributaria y la protección de activos. Para hacerlo aún más complicado, incluso si las jurisdicciones son adecuadas para la planificación fiscal y la protección de activos, éstas pueden no ser apropiadas para su empresa. En términos generales, debe buscar una jurisdicción que le permita establecer una sociedad con las siguientes características:

  • - Requisitos mínimos o bajos de capital,
  • - obligaciones mínimas o inexistentes de presentación de declaraciones,
  • - disponibilidad de nominees o testaferros,
  • - requisito leve o inexistente de declaración de los propietarios efectivos,
  • - ninguna obligación de hacer auditoría,
  • - exención fiscal para las actividades empresariales fuera de la jurisdicción,
  • - incorporación rápida,
  • - estatutos y políticas que sean beneficiosas para las empresas internacionales.

4. Tasas impositivas

Este es quizás el objetivo principal de la mayoría de las empresas que establecen sucursales o sedes en jurisdicciones offshore. Sin duda, un impuesto de sociedades cero es preferible, obviamente. Sin embargo, no todas las jurisdicciones offshore excepcionales ofrecen una tasa impositiva cero.

Algunas de las mejores, como Chipre, tiene una tasa impositiva anual de 12,5%, lo que todavía está considerado como paraíso fiscal. Además, si tiene negocios en el mercado de la Unión Europea, Chipre es estupenda como sede para su empresa, ya que puede obtener el número de IVA intracomunitario, requerido para hacer negocios con cualquiera en la región de la UE.

5. Disponibilidad de tratados de doble imposición

El objetivo de los tratados de doble imposición es eliminar la doble imposición sobre los ingresos - una por la jurisdicción en la que su negocio opera y otra por la jurisdicción en la que su negocio está incorporado.

Suponga que su empresa opera en su país de origen, y quiere registrarla en, digamos, Delaware. Para evitar que ambas jurisdicciones le graven impuestos, necesita comprobar la existencia de tratados de doble imposición entre su país y Delaware, EE.UU. Si se dispone de un tratado, entonces puede disfrutar de los beneficios fiscales ofrecidos por Delaware, como impuestos cero en pago de dividendos y regalías.

Si su objetivo es la simplicidad, el Reino Unido podría ser una mejor opción de jurisdicción para la incorporación de su sociedad. Con más de 130 tratados bilaterales, el Reino Unido tiene una de las mejores redes de tratados fiscales del mundo.

6. Administración de estructuras offshore

La creación de una empresa offshore conlleva cuidar de los requisitos legales y contables de la estructura offshore. Necesita saber cómo cumplir con las leyes locales y las prácticas contables.

Es un proceso que consume muchos recursos y necesitará ayuda para abrirse paso a través de los asuntos legales y contables.

7. Costes (inicial y mantenimiento)

Aunque no le guste, los costos también determinan la elección de una jurisdicción offshore - y el mantenimiento de una sociedad offshore no es barato. Hay costos que hay que asumir como las tarifas gubernamentales, los honorarios del agente registrado, etc.

Puesto que cada jurisdicción tiene gastos diferentes, debe conocer los costos iniciales, así como los costos de la empresa en funcionamiento antes de decidir nada. Como siempre aconsejamos, consulte con un proveedor de servicios corporativos internacionales para conseguir un listado de las jurisdicciones offshore, junto con los gastos de incorporación relacionados con ellas.

Conclusión

El listado anterior debería ser suficiente para entender mejor el proceso de elección de la jurisdicción adecuada para su negocio, así como para averiguar si una jurisdicción offshore en particular es más adecuada para su negocio que las demás.

Puede utilizar esta lista cuando consulte con su abogado y su proveedor de servicios de formación de compañías offshore, lo que finalmente, le ayudará a tomar una decisión bien informada.

¡Buena suerte con su tarea!